24Julio2014

Usted está aquí: Inicio El Gran Chaco Chaco Boliviano La contaminación de los ríos

La contaminación de los ríos

Introducción

En diversos diagnósticos la población del Chaco identifica el deterioro de los ríos y los impactos de la actividad petrolera sobre el medio ambiente como dos problemas ambientales de gran importancia para la ecoregión. En el primer tema, el deterioro de los ríos, el caso del Pilcomayo es el más destacado debido a la importancia que tiene este curso de agua para la economía de la región y las estrategias de sobrevivencia de las comunidades indígenas y campesinas que viven en sus márgenes.

El deterioro ambiental del río Pilcomayo

La cuenca del Río Pilcomayo es parte de la del Plata, uno de los tres drenajes principales en Bolivia, y el Pilcomayo representa el 42,75% de esta cuenca, atravesando cuatro departamentos (Oruro, Potosí, Chuquisaca y Tarija). Limita al oeste con la cordillera de los Andes, al norte con la cuenca Amazónica, al este con el río Paraguay y al sur con la cuenca del río Bermejo. El área total de la cuenca del río Pilcomayo en Sudamérica es de 272.000 km2. de los cuales 98.000 km2 (36%) corresponden a Bolivia, el resto (64%) se distribuye entre Paraguay y Argentina.

El río Pilcomayo tiene una longitud de cause en Bolivia de 840 kilómetros y sus altitudes van desde los 5.200 a los 400 msnm. Los datos registrados por la estación hidrológica de Villamontes sobre el río Pilcomayo demuestran que éste puede alcanzar una profundidad de 6,6 m y un ancho de 150 m. La misma estación consigna un caudal promedio anual del río en 203,14 m3/s, con un máximo anual de 387 m3/s y un mínimo anual de 99 m3/s.

Condiciones y problemática

Las actividades antropogénicas en la cuenca del río Pilcomayo han generado tres problemas principales dentro de los límites de este ecosistema ribereño:

Migración del río hacia la cabecera de la cuenca, aguas arriba.

Entradas al río causando polución del agua

La disminución en las poblaciones de peces

Migración o retroceso

Este fenómeno es causado por la gran cantidad de sedimentos que son depositados en el cause del río Pilcomayo originando la colmatación y taponamiento del mismo, estimándose que la producción actual de sedimentos está en el orden de los 50.000.000 de m3 por año.

Hasta 1940, el río Pilcomayo llegaba a la zona de los grandes humedales denominados Esteros de Patiño en el Paraguay y Bañado Estrella en la Argentina, a aproximadamente 320 Km al oeste de Asunción en línea recta. Desde el año 1944, el río dejó de desembocar en dichos esteros y empezó a retroceder, a un promedio de 7 Km por año.

La migración del río Pilcomayo ha aumentado en los últimos años a causa de la deforestación con fines de extracción de madera, habilitación de nuevas tierras para la agricultura y los cambios en los patrones de uso de la tierra en la cuenca, los que ocasionan el incremento de las entradas erosionales en su cause. Su progresivo desecamiento es problemático, no solamente por razones ambientales, sino también por causas políticas, ya que sirve como límite fronterizo entre Argentina y Paraguay.

Trabajos recientes con imágenes de satélite han demostrado que el fenómeno de retroceso del río no se restringe exclusivamente a Paraguay y Argentina. El depósito de sedimentos tiene el potencial como para continuar hacia Bolivia, hasta alcanzar la localidad de Ibibobo, distante a 60 kilómetros en línea recta de la frontera con el Paraguay.

Una migración de esta magnitud tiene el potencial suficiente para crear cambios hidrológicos sustanciales. La topografía montañosa alrededor de Ibibobo es tal que el cauce del río Pilcomayo por esta localidad es sumamente estrecho. Un volumen alto de deposición de sedimentos puede bloquear el paso del río por este desfiladero resultando en la creación de un lago.

Polución del agua

La actividad minera es predominante en la parte oeste de la cuenca, especialmente en Potosí, entre la subcuenca del río San Juan del Oro y la del río Tumusla, región en la que predominan las minas de estaño, plata, cinc, antimonio, oro, plomo y cobre.

Los centros mineros ubicados en la cuenca del Pilcomayo son problemáticos desde una perspectiva ambiental. Las actividades mineras descargan residuos minerales, así como contaminantes derivados del tratamiento, los cuales son vertidos a los sistemas de drenaje del río. De esta manera, los metales pesados lixiviados y residuos minerales y químicos, productos del tratamiento, como el mercurio, ingresan al sistema hidrológico del río causando la contaminación del mismo.

La movilidad limitada de metales pesados en aguas con pH casi neutro, como es el caso del Pilcomayo, previene que las concentraciones altas de metales avancen grandes distancias río abajo de las operaciones mineras. Sin embargo, la migración de estos contaminantes puede ocurrir a través de la bioconcentración y biomagnificación en organismos acuáticos.

Los desechos industriales y urbanos son dos fuentes principales de polución que conducen a la contaminación biológica y química del río Pilcomayo. Las fuentes de éstas entradas son las ciudades (Potosí y Sucre) ubicadas en la cuenca las que contribuyen considerablemente a su contaminación por el descargue de basura y aguas servidas al río. Si bien se alivia este problema parcialmente por el tratamiento primario de desechos, no obstante, centros poblados más pequeños, todavía usan el río para evacuar la materia no tratada.

Reducción de la pesca

En años recientes, el monitoreo de la captura del sábalo, principal especie residente en el río Pilcomayo, ha demostrado una disminución constante en el volumen de la pesca. Según estadísticas se estima que en la gestión 1998 solo se alcanzó el 25 % de volumen de pesca con relación a cinco años atrás.

Si bien la sobrepesca es una causa de esta disminución, hay otros factores contribuyentes. Los últimos años han presentado periodos de sequía relativos que dan como resultado un menor flujo del río, ocasionando a su vez que los peces adultos no pueden recibir el estímulo suficiente para migrar río arriba y engendrar. Este tipo de flujos del río también puede ser el resultado de los cambios en el uso de la tierra dentro de la cuenca del Pilcomayo.

La deforestación causa un mayor flujo de la precipitación por la superficie y menos infiltración hacia el suelo. Es este suministro del agua freática el que rellena el flujo del río en los meses secos. Adicionalmente, las actividades petroleras alrededor de Puerto Margarita, el sitio de generación del sábalo, pueden estar afectando a su población.

Impacto en la población local

El deterioro ambiental del río Pilcomayo, especialmente su contaminación con metales pesados, está ocasionando una serie de impactos económicos y sociales en las comunidades indígenas y campesinas ribereñas debido a que las estrategias de sobrevivencia de estas poblaciones están ligadas a la extracción de peces y al uso de sus aguas con fines domésticos. El consumo cotidiano de peces constituye la principal fuente de proteínas de esta población.

Durante cuatro meses al año las comunidades guaraníes y weehenayek tienen como principal actividad económica la pesca artesanal, especialmente del sábalo.

Igualmente, la pesca es un rubro fundamental para la economía de la región del Chaco del departamento de Tarija. El sábalo es el pez de mayor captura en Bolivia constituyendo el 70% de todo el volumen comercializado en los principales mercados del país que incluyen a Santa Cruz y La Paz. El promedio anual de pesca del sábalo está en el orden de 1.314 toneladas métricas.

En un año con una pesca promedio, la venta de todo el pescado a la orilla del río tiene un valor de aproximadamente Bs. 1.75 millones. Sin embargo, esta misma pesca tendrá un mayor valor al ser comercializada en centros urbanos como Tarija, La Paz o Santa Cruz.

Esta actividad es también generadora de numerosos empleos en la zona de extracción, entre los que se cuentan 2.500 pescadores, 1.650 transportistas registrados y 170 comerciantes registrados.

Los municipios ribereños y el Estado también se benefician de la industria pesquera del sábalo a través de un impuesto que cobran por unidad extraída en su jurisdicción.

Fuentes:

Comisión Técnica Nacional del Río Pilcomayo

Centro de Estudios Regionales de Tarija

AMBIO CHACO