01Agosto2014

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Impacto Ambiental de la Actividad Petrolera

El área chaqueña en Bolivia pertenece a la Provincia Geológica Chaco y a la Provincia Geológica Subandino constituyendo las áreas con mayor potencial hidrocarburífero del país. En el Subandino Sur se realizaron las mayores actividades de exploración con aproximadamente 350 pozos, poseyendo actualmente una de las mayores producciones del país. En los últimos años las actividades de prospección y explotación de hidrocarburos en la región chaqueña se han dinamizado a partir de la concesión de campos a diversas empresas transnacionales en el marco del nuevo ordenamiento económico del país.

La compañía Maxus Bolivia Inc. ha realizado la perforación del pozo, Margarita X-1, ubicado en el bloque Caipipendi, localizado en la provincia O’Connor del Departamento de Tarija, la empresa Maxus ha reportado el descubrimiento de nuevas reservas de aproximadamente 2.0 Trillones de pies cúbicos, con una perforación de 4.524 metros de profundidad.

Otros trabajos significativos han sido anunciados por la compañía Pluspetrol, que ejecuta la perforación de los pozos Tigre X-1001 ubicado en la Serranía de El Candado y el pozo Huayco Sur X-1001, localizado en la provincia O’Connor del departamento de Tarija, ambos se encuentran aún en etapa de perforación, pero los resultados obtenidos con el perfilaje (registros eléctricos en pozo) efectuado en los mismos se establecen la existencia de importantes volúmenes de reservas gasíferas.

También realiza trabajos exploratorios la compañía Diamond Shamrock en el pozo Supuati X1 (ST), ubicado en el bloque Chaco, el mismo que a la fecha es productor de gas y condensado. Así mismo, esta compañía efectúa la perforación del pozo Ã'upuco X-103, el mismo que al encontrarse en el área tradicional puede dar resultados satisfactorios.

También se está en proceso de perforación de los pozos Los Suris X- 4, ubicado en la provincia Gran Chaco del Departamento de Tarija, al atravesar las formaciones El Chorro y Tupambi.

Otras proyecciones similares se esperan con la perforación del pozo Palo Marcado X-5, también ubicado en la provincia Gran Chaco del Departamento de Tarija cuando se habiliten las formaciones Chorro y Huamampampa.

Si bien las empresas adjudicatarias de concesiones petroleras cuentan con Estudios de Evaluación de Impacto Ambiental (EEIA) el monitoreo técnico al cumplimiento de las medidas de prevención y mitigación establecidos en esos estudios es todavía deficiente debido a la debilidad de las instancias publicas encargadas de realizarlo.

Uno de los efectos más devastadores de la industria petrolera es la contaminación de los ríos y quebradas, la que se produce a través del impacto propio de las operaciones de exploración (apertura de brechas que favorecen a los procesos erosivos, vaciado de combustibles, basuras y otros contaminantes en aguas subterráneas y superficiales) y mediante los derrames de petróleo y emanaciones de gas.

Un ejemplo de estos impactos ambientales es el caso del campo petrolero denominado "Los Monos", ubicado en una quebrada del mismo nombre en la serranía del Aguarague, que es afluente del río Pilcomayo. En enero de 1999 instituciones locales alertaron que uno de los pozos (Nro. 8) del área se encontraba descontrolado y que de forma continua filtraba petróleo y gas causando la extinción de toda forma de vida en una superficie de 10.000 m2 alrededor de pozo afectado y en una longitud de 18 km a lo largo de la quebrada Los Monos hasta desembocar en el río Pilcomayo. Según un informe de la Auditoría Ambiental de la empresa Chaco S.A. se impacto un volumen de suelo de aproximadamente 4.000 m3 alrededor y bajo el pozo debido al petróleo infiltrado, además se detectó la existencia de fugas en los pozos Nro. 6 y Nro. 7.

Además del riesgo potencial de incendios y explosiones, la contaminación está afectando seriamente el ecosistema del área. Igualmente producto de la actividad petrolera se incrementa el potencial de erosión debido a la remoción de la vegetación de extensas áreas y el impacto sobre la fauna se produce a través de la fragmentación de hábitats, interrupción de patrones de migración y pérdida de elementos del hábitat debido a las detonaciones propias de la actividad petrolera.

Testimonio de Isidora Bustos, una mujer guaraní de la comunidad de Tentaguasu en el Chaco tarijeño

"Desde que vinieron las empresas petroleras la vida ha cambiado, no respetan los potreros, sacan madera cuando hacen sus senderos, no ven si es buena madera o mala madera, solo cortan los árboles y éstos nos sirven para construir nuestras casas, nuestros muebles y utensilios, no ven si viven o no viven los animales, los pájaros en los árboles. Por todo esto cada vez las plantas medicinales están más lejos, las urinas y otros animalitos que nos sirven de alimento cada vez están más lejos, los espantan con el ruido y también los cazan cuando están con crías".

"El río Pilcomayo que siempre nos sirvió para vivir, ahora está turbio por el aceite negro que botan, además echan palos, papeles, latas y especialmente el aceite negro mata los pescados. El agua ya no sirve para tomar, pero la necesidad hace que uno tome y las guaguas (niños) se bañan en esa agua. También los trabajadores de las empresas abandonan a muchas mujeres jóvenes con guaguas. Ellos nos dicen que de aquí sacan el gas que hace funcionar las grandes fabricas de otros países, pero para nosotros solo queda la pobreza".

Fuentes:

Centro de Estudios Regionales de Tarija

AMBIO CHACO